La canción más pegadiza del mundo

Hay canciones que nos gustan, hay canciones que nos traen recuerdos, hay canciones que se convierten en símbolos de una generación y también hay canciones que simplemente se contagian y no puedes parar de cantar.

Un estudio realizado por científicos americanos y británicos descubrió las claves que hacen a una canción más intensa, pegadiza, fácil de recordar y sobre todo, de cantar a viva voz junto a otras miles de gargantas en un gran coro.

En primer lugar se trataría de la forma y ritmo de la respiración de quien la interpreta. Mientras más prolongado sea el tiempo de duración de las palabras, mayor sería su enganche.

Luego sigue la cantidad de matices y tonos del coro; a mayor número de ellos, mayor es el estímulo que nos hace cantar.

La siguiente clave tiene que ver con el tipo y calidad de voz de su intérprete principal. Las voces masculinas agudas unidas a temas que requieran de un gran esfuerzo vocal son las que más enganchan en el público, aparentemente por los niveles de energía que transmiten.

Y el último motivo para que una canción sea más pegadiza que otras tiene que ver con nuestro pasado en las cavernas, en las que los ritos tribales incluían cánticos dirigidos por líderes de sexo masculino que enardecían a las masas, situación que evidentemente no ha cambiado mucho en el tiempo, basta mirar a los fanáticos del fútbol para comprobarlo.

Y después de descubrir estas claves y hacer cantar a miles de personas, los mismos científicos han determinado cuál es la canción más pegadiza de la historia; se trata de “We Are The Champions”, un clásico de 1977 de Queen, una de las bandas británicas más reconocidas en el mundo, con la voz de su vocalista, el inmortal Freddy Mercury…

Os dejamos este clásico que en esta versión se acerca a las 30 millones de reproducciones en Youtube.

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